Seleccionar página

Según la teoría de los seis grados de separación, todo el mundo está conectado con todo el mundo en un máximo de 6 conocidos. La teoría fue validada mediante  el software de las redes sociales.

Ya en la antigüedad se empleaba la definición de egregor o egregora, del griego “egregoroi” en referencia a  la fuerza generada por la suma de las energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas, cuando se reúnen con cualquier finalidad. Aunque el efecto reconocido por los griegos es temporal, es un primer reconocimiento de mentes conectadas. Este efecto temporal puede observarlo si alguna vez se ha parado a ver los bancos de peces en la orilla del mar, habrá comprobado que se mueven y cambian de dirección como si fueran un único pez.

La hipótesis de Gaia apoya esta idea de los seres vivos colaborando entre sí para acondicionar el medio de la manera más armoniosa con el ecosistema. Según la teoría de Gaia la vida no surge como consecuencia de la adaptación a las condiciones medioambientales, si no que la vida transforma estas condiciones para propiciar la expansión de los seres vivos. Hoy en día sabemos que desde que se conformó la Tierra, miles de millones de bacterias trabajaron, durante millones de años, para establecer el equilibrio y proporción de los gases atmosféricos que permiten que los seres vivos podamos respirar. Todavía hoy en día ese incontable ejercito de bacterias vela por mantener la regulación de oxigeno en la atmosfera. Demasiado porcentaje de oxigeno provocaría que todos los seres vivos con base de carbono ardiéramos, demasiado poco provocaría nuestra asfixia.

La hipótesis de Gaia inspiró al cineasta James Cameron en la película Avatar. Un mundo en el que todos los seres vivos mantienen una conexión sináptica con el árbol madre. Muchos años antes de esta película se realizaron otros experimentos y descubrimientos que apuntan hacia la existencia de algún tipo de conexión mental.

El primer experimento se desarrolló en Francia a mediados del siglo XIX, en la Universidad de la Salpetriere. El neurólogo Charcot antes de definir su técnica como hipnosis, la llamó percepción extracorpórea. No era la definición de un friki, era la respuesta más apropiada a los hechos observados en sus experimentos. Se seleccionaba a un sujeto de experimentación al que se hipnotizaba, se le daba la instrucción de que era el agua que contenía un vaso situado en una mesa cercana. La sala estaba abarrotada de estudiosos y estudiantes de medicina. El sujeto en trance hipnótico gritaba cuando se pinchaba el agua con una aguja. Otro experimentador se retiraba de la sala con el vaso, se introducía en una habitación contigua donde insertaba varias veces la aguja en el agua, cada vez que lo hacía el hipnotizado gritaba al mismo tiempo, a pesar de que el hipnotizado se encontraba en la sala experimental separado por una pared del vaso con agua.

El segundo hecho relevante fue el aporte del psiquiatra y psicoanalista suizo Carl Jung cuando acuñó el término inconsciente colectivo. En el enlace de la wikipedia se describe la sincronía simbólica de un ritual de un paciente, con una liturgia mitraica muy anterior en el tiempo. Jung apunta que en el inconsciente colectivo existen arquetipos simbólicos a los que recurrimos con bastante frecuencia a lo largo del tiempo.  ¿Sugería Jung algún tipo de reconexión del individuo con un programa original previo a su nacimiento?

Existen las modas, formas de expresión, soluciones prácticas a problemas corrientes que se repiten entre diferentes grupos humanos no conectados físicamente entre sí. ¿Puede ser que antes de Internet ya existiera una red de datos invisible, a la que algunas personas podrían acceder?.

El tercer experimento es muy fácil de comprobar. Si una persona se para en la calle a mirar hacia el cielo es posible que pase desapercibida, sin embargo si se van añadiendo dos o tres personas a mirar al cielo llega un momento en el que todo el mundo mira al cielo. El número de personas necesario para que el resto de los transeúntes miren al cielo se define como la masa crítica. Este hecho ha sido explotado por las agencias de marketing para crear una nueva tendencia en el mercado, si consiguen motivar al 10% de la población para consumir un producto, les seguirán muchos otros.

El cuarto experimento es considerado por los escépticos como una leyenda urbana. Los descubrimientos antropológicos de la prehistoria apuntan a que la teoría del centésimo momo tiene base suficiente. La historia es muy simple, unos investigadores estudiaban una población de monos de una isla de Japón, uno de los investigadores ofreció una patata a un mono, este la probó y no le gusto por el sabor a tierra. Hasta que se le ocurrió lavarla con agua, después el sabor le resultó agradable. Este mono enseñó a otros monos jóvenes a comer patatas, que anteriormente no estaban incluidas en su dieta. Al cabo de algún tiempo todo el grupo de monos acabó comiendo patatas. En el enlace puede encontrar las críticas a esta teoría. Lo interesante es que según los experimentadores al trasladarse a otra isla a la que no había llegado ningún mono de la isla anterior, constataron que los monos de esta otra isla también habían comenzado a incluir las patatas en su alimentación.

Los paleoantropólogos han comprobado en diferentes continentes, aislados por mares y océanos, que los prehominidos usaban las mismas técnicas, armas y utensilios rudimentarios en épocas en las que se desconocía la navegación entre continentes. ¿Existieron simultáneamente civilizaciones con un desarrollo tecnológico muy superior, que conocían la navegación, o existe una fuente de inspiración universal?

La quinta observación: Es una experiencia que se repite y que impresiona tanto a psicoterapeutas como a las personas que participan en los dramas psicológicos de las Constelaciones Familiares. Con mucha frecuencia son reconocidos gestos, rasgos de personalidad y acciones características de algún miembro de una familia, que no está presente en el grupo, por tanto no puede ser conocido por quien le está representando psicodramáticamente, el actor es alguien ajeno a esa familia.  Ya no se trata de un arquetipo cultural como señalaba Jung. Un sujeto A que desconoce al sujeto B actúa como si fuera el sujeto B, retratando perfectamente su papel en el conflicto familiar.

La sexta observación tiene que ver con los resultados de los experimentos acerca de la precognición de Daryl Bem, y su posterior revisión . Consistía el experimento en proyectar aleatoriamente unas imágenes en una pantalla, las imágenes contenían contenidos emocionalmente neutros y otras de contenido pornográfico o violento. Los voluntarios tenían conectados unos electrodos cerebrales, de tal manera que registraban las reacciones emocionales a las imágenes que estaban viendo, estas imágenes a su vez también eran registradas al mismo tiempo que las reacciones fisiológicas. Los resultados demostraron que en un número significativo de casos la respuesta emocional se producía antes de que la imagen sobre estimulante apareciera en la pantalla. ¿Existe una matriz invisible que conecta las mentes o estamos viviendo un déjà vu de un futuro que ya hemos visitado? ¿Estos potenciales sólo son privativos de los humanos?.

Tal vez el siguiente video nos sorprenda un poco más. Veremos las limitaciones de nuestro intelecto para encontrar la respuesta correcta a un simple ejercicio de atención, un chimpancé resuelve en menos tiempo y con más precisión.

 A través de todos estos hechos observados podemos concluir que el Ser Humano llega a este mundo con un equipaje mucho más completo del que reconocemos. Nuestra cultura, centrada en la producción, considera que no sabemos nada, somos extremamente vulnerables y debemos estar tutelados a largo de nuestras vidas. Evidentemente este sesgo está perfectamente interesado en que todo el mundo se centre en producir y consumir. Debemos esforzarnos en investigar fármacos que curen nuestras enfermedades, la educación debe ser modificada no atendiendo las necesidades presentes y futuras de los educados, si no de acuerdo a las creencias de los que gobiernan. Ya he perdido la cuenta de cuantas leyes de educación se han pergeñado desde que entré en el parvulario, con el resultado a mayor número de leyes mayor fracaso en la asimilación de conocimiento. Ese es el negocio, así nos educan. Lamentablemente la realidad pone las cosas en su sitio.

He tenido la suerte y el privilegio de dedicar la mitad de mi vida a ayudar a personas en sus problemas mentales. Aquí es donde todas las creencias inducidas se ponen a prueba. Como bien decía Galileo: “No se puede enseñar nada a un Ser Humano; sólo se le puede ayudar a descubrirlo en su interior”. Esta sabiduría es la piedra de toque con la que tropieza todo psicoterapeuta. Continuamente afloran escuelas y nuevas técnicas de intervención, (este es el modelo industrial adaptado a las Humanidades). La gente compra esas técnicas como quien escoge una caja de galletas en el supermercado, adopta la misma actitud de consumo pasivo, es lo que nuestro modelo cultural considera válido y políticamente correcto. El resultado no suele ser  tan espectacular como se espera, con lo cual vuelve a surgir la necesidad de una nueva técnica, idéntico proceso al desarrollo tecnológico de la llamada revolución industrial.

La única manera de resolver este problema consiste en que la persona que demanda ayuda pueda hacer uso de los recursos que posee. Cualquier planteamiento del tipo haga usted esto, tómese esta pastilla para curarse, precisamente en este contexto no sirve salvo de forma temporal en los casos más graves. La mayoría de la gente necesita comprender lo que le ocurre, para recuperar su capacidad de elegir destino. Annie Marquier dijo: “Lo importante no es lo que nos pasa en la vida, si no lo que somos capaces de hacer con lo que nos pasa”. Con esta frase se da a entender que el destino individual, el problema o el desafío está en consonancia con las capacidades del Ser Humano que lo asume, sólo hace falta integrar ambas potencialidades. Lo que desde nuestra cultura de la hiperegulación se plantea como un estado carencial inadmisible, no es más que la oportunidad de desarrollar la inmensa capacidad de crear y resolver del Ser Humano.